Javier Lomelí Ponce – Obra

Vaciar La Casa (2022)

Material: Acero Oxidado | Medidas 31 cm x 37 cm

Javier Lomelí Ponce

El espacio es vacío, eso que acoge y proyecta; protofenómeno de la experiencia, vacío como el tiempo. Espacio y tiempo que en su acontecer infinito engendran al ser y su lugar; un mundo en estricto sentido de la palabra.

              Meditación. (2021) | Material: Madera | Medidas 10 cm x 20 cm

I.
Existe un carácter paradoxal en el vacío; en la comprensión de su dinamismo. Un vacío entendido no sólo como una mera falta, o como carencia de materia, sino uno activo del que depende todo lo que es. Espacio negativo que es manifestación metafísica desde la cual emerge el ser y que nos enfrenta con su potencia significativa y su carácter mistérico. Vacío como el verbo originario; uno desde cuya relación construimos, habitamos e instauramos un lugar.

1 En su texto Construir – habitar – pensar, Heidegger define un modo de ocurrencia histórico del ser. Uno que, si bien, apela a un carácter primigenio, nos permite explicar también una lógica materialista. Se trata de una concepción que define al ser como fenómeno que instaura un lugar a partir de su ocurrencia concreta, de su existencia en función de una serie de condiciones de posibilidad. Ser que mira en torno e incide con sus manos en su disponer del mundo que crea nombrando, significando y categorizando lo que hay y acontece fenoménicamente y en bruto. Se vuelve posible la subjetividad y la diferencia.

              Construir, habitar, pensar. 2021

II.

El origen se presenta en este caso como una pregunta ontológica que, sin embargo, se topa de bruces con la historia. La procedencia de ese ser cosa que acontece primera e inmediatamente como fenómeno sujeto a un modo de ocurrencia y cuyo principio de certidumbre radica en su existencia sensible e inteligible. La intuición respecto a esa cosa, en este caso perceptible y material, y que es además cosa histórica significativa. ¿Qué es lo material sino una serie de características congregadas en algo? Material que es en un sentido físico y químico, pero también en un sentido social-cultural. Forma y cualidad que en su relación se plantean como principio fundacional y al que se le da nombre y uso. Útil debido a sus propiedades. Cosa que, a pesar de ser de un modo específico, se mantiene abierta al devenir en nuestro constante resignificar.

Alrededor del vacío I. Año 2021
Alrededor del vacío III. 2021.
Alrededor del vacío IV. 2021
Alrededor del vacío V. 2021

III

Habitamos lo habitado, y lo hacemos como una variación, casi musical. Un mundo y su historia en plural. Que toma al mundo y su sentido; y lo configura desde lo que encuentra: una manera nueva de nombrar al ser y de comunicarlo. Un modo de significar interrogativo a partir del cual se establece un orden distinto y una posibilidad del ser. Pulsión por descubrir que se convierte en hábito sensible (hexis). Razón pasional que construye algo nuevo desde aquello que se le presenta en torno, primigenia y culturalmente; que toma un medio, cualquiera que este sea, y lo convierte en forma de pensamiento y posibilidad del lenguaje. Una reflexión material que instaura un modo y una estructura, y con ello, un nuevo lugar de encuentro desde una serie de condiciones de posibilidad. 

 Acerca del tiempo. 2021
Acerca del tiempo. 2021
           Acerca del espacio. 2021.

IV

Vaciar la casa es morir del que necesariamente algo nace. Es la ruina del ser que se abandona a sí mismo y se define espiritual y materialmente. Lugar limítrofe entre eso que fue y lo que se espera hacer con lo que hay; entre el ser y el no ser que constantemente devienen antagónicos y que sin embargo poseen una naturaleza simbiótica.

Vaciar la casa es llenar de vacío lo ya ocupado. La casa es el cuerpo que nos acoge, el templo y el mundo que erigimos; casa como continente de la vida en recogimiento y esa alquimia que somos con lo que hacemos. Eso que se ofrece a la experiencia y nos interpela reproduciendo una esencia que se revela y se retrae; una vuelta a lo primigenio del espacio que posibilita nuestro ser. 

Vaciar la casa es disponerla para ser re-habitada. Quitarle su vida material interior y convertirla en receptáculo de nuevos objetos a partir de este proceso y de lo que queda con él desde su estructura constructiva misma. Comprender y sin mediación retornar a ese estado originario que mira de nuevo alrededor de sí y vuelve a nombrar las cosas por primera vez. Lo residual, fragmentado y roto que se hace autosuficiente; lo abierto que se revela y se retrae. Una realidad histórica-material que se abre a lo que somos y se convierte en lenguaje, en obra.

Vaciar la casa es introducir un vacío en lo caótico del ocurrir de las cosas y hacer de éste, una forma de meditación capaz de colmar al mundo. Método que opera sobre la materia, la cual se desprende de su ser habitual y el tipo de relaciones que genera, en este caso mas bien orientadas a la experiencia y el goce reflexivo. La materia desnuda, cruda y abandonada, no obstante, embellecida y tratada como material significativo y con una voluntad expresiva. Un ejercicio estético de libertad no sólo material, sino también espiritual y política. 

Trazos 2021
Las líneas de la vida (Hölderlin). 2021

V.

Se derriban las paredes y se cierran las puertas; se rasca el techo para ver el paso del sol desde esa isla que somos ahora. A pesar de que saquemos el escombro, los lugares tienen memoria. Los restos de las vidas que ahí acontecieron y lo que queda de ellas, la sustancia de lo único que nos queda por hacer ante el propio designio de los tiempos y su coyuntura, y que, como analogía a la propia vida, busca comenzar de nuevo, y rehacerse desde la propia ruina, aunque esto no vaya a ocurrir nunca.  Sólo devenimos y su proceso. La memoria histórica y psicológica que se cubre de pintura blanca y barniz sobre el concreto. El alma se ha arriesgado a ser anonadada y solo debe quedar eso que dice el alma del vacío.

Huellas. 2021.
Wild is the wind / Blowing in the wind. 2021.
Proemio. 2021.

México D.F. a 27 de julio de 2021